INICIACIÓN CRISTIANA

*** El texto descrito en este apartado, se corresponde a un extracto del Directorio Diocesano para la Iniciación Cristiana de la Archidiócesis de Toledo ***

21. Tercero, la necesidad del discernimiento en el proceso de la Iniciación cristiana. […] Tiene que poder verificarse una adhesión cordial, un cambio de valores y de conducta. La Iniciación se asemeja mucho más a una relación interpersonal. Esto implica hoy discernir sobre una enorme variedad de casos y situaciones personales y familiares. Mediante el diálogo pastoral entre los padres y los responsables del proceso de Iniciación deben superarse los posibles conflictos e incomprensiones, […]

24. En nuestra Iglesia diocesana, contamos con las dos formas de recorrer el camino de la Iniciación cristiana:

a) La Iniciación cristiana de personas no bautizadas (niños, jóvenes y adultos) que se lleva a cabo mediante la participación en el catecumenado, y que culmina en la celebración de los tres sacramentos de la Iniciación. En el Cap. II se presenta la forma típica de la Iniciación cristiana de adultos, con los que solicitan el Bautismo a partir de los 14 años. Y en el Cap. III, las necesarias adaptaciones de esta forma típica para los niños (de 7 a 14 años) no bautizados en la infancia.

b) En el Cap. IV se desarrolla el proceso de Iniciación de los niños que son incorporados en los primeros meses de su vida en el misterio de Cristo y en la Iglesia por el Bautismo y que, después, a lo largo de la infancia, la adolescencia y la juventud, reciben los sacramentos de la Confirmación y de la Eucaristía.

41. Incorporados ya los neófitos a la vida de comunidad, y acompañados por ésta, perseveran en la escucha de la Palabra de Dios, en la Eucaristía y en la caridad, como nos dicen Hch 2,42 de los primeros bautizados adultos. Esta etapa mistagógica debe ser, en primer término, una etapa catequética y sacramental que debe extenderse a lo largo del tiempo de Pascua al menos hasta Pentecostés. Es también el tiempo de una comprensión mejor de la Reconciliación, dela confesión personal de los pecados y de su importancia en la vida cristiana.

49. Quinto. En ocasiones, los novios que solicitan el sacramento del Matrimonio provienen de una mentalidad un tanto alejada de la Iglesia y no es infrecuente que incluso sean bautizados que no han completado su Iniciación cristiana. Por esta razón, SERÍA DESEABLE INTRODUCIR LA CLAVE CATECUMENAL EN SU PREPARACIÓN PREMATRIMONIAL Y, EN SU CASO, PROPONERLES COMPLETAR SU INICIACIÓN SIGUIENDO LAS INDICACIONES DEL CAP. IV DEL RICA (RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS)

63 OPC 29: De conformidad con el Código de Derecho Canónico pueden establecerse de un modo más concreto como destinatarios del catecumenado: -Los adultos mayores de dieciocho años; -Los adolescentes jóvenes entre los trece y los dieciocho años; -Los niños entre los siete y los doce años (en nota remite a CIC 97 y 852).



CAPÍTULO III: INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS NO BAUTIZADOS EN SU INFANCIA

50. La práctica de bautizar a los niños pequeños pertenecientes a familias cristianas es una tradición inmemorial de la Iglesia, atestiguada desde el siglo II, pero probablemente ya iniciada en los tiempos de la predicación apostólica. De ahí proviene la vigente obligación de los padres de hacer que los hijos sean bautizados en las primeras semanas, de acuerdo con las condiciones requeridas por la Iglesia. El Bautismo de hijos de padres católicos no ha de retrasarse sin una causa verdaderamente justa.


51. SIN EMBARGO, EN LOS ÚLTIMOS AÑOS HA IDO CRECIENDO ENTRE NOSOTROS EL NÚMERO DE NIÑOS QUE, AL NO HABER SIDO BAUTIZADOS EN SU PRIMERA INFANCIA, SOLICITAN EL BAUTISMO LLEGANDO A LA EDAD DE LA DISCRECIÓN Y DE LA CATEQUESIS INFANTIL. El contexto familiar de estos niños suele caracterizarse por un ambiente secularizado o, al menos, de cierto desinterés por la religión y la educación religiosa de los hijos; así como, en ocasiones, por la situación canónica irregular de los padres.


55. SE REQUIERE EL PERMISO DE LOS PADRES para comenzar la Iniciación y para llevar en el futuro la nueva vida cristiana. […] Igualmente decisivo será el papel del padrino o madrina, que incluso puede asumir el mismo catequista.

57. El grupo catecumenal tiene una importante función en el proceso de educación en la fe como una experiencia de comunidad y una forma de participación en la vida eclesial. CUANDO EL NÚMERO DE NIÑOS SIN BAUTIZAR ES SUFICIENTEMENTE AMPLIO, SE PUEDE FORMAR UN GRUPO CATECUMENAL HOMOGÉNEO. PERO LO NORMAL ES QUE LA FORMACIÓN CATEQUÉTICA SE LLEVE A CABO EN EL GRUPO CON SUS COMPAÑEROS YA BAUTIZADOS, HACIENDO QUE EL ITINERARIO SEGUIDO CON ÉSTOS RESPONDA TAMBIÉN A LOS OBJETIVOS PROPIOS DE LA INICIACIÓN Y REFORZANDO TODO EL PROCESO CON REUNIONES Y OTROS ENCUENTROS ESPECÍFICOS CUANDO SEAN NECESARIOS.

58. ESTE PROCESO DE INICIACIÓN, EN EL QUE HA DE IMPLICARSE TODA LA COMUNIDAD ECLESIAL, DEBE PROLONGARSE DURANTE VARIOS AÑOS, DESARROLLANDO LAS DIMENSIONES CATEQUÉTICAS, LOS TIEMPOS PROPIOS Y LOS RITOS ESPECÍFICOS DEL CATECUMENADO (ESPECIFICADO TODO ELLO EN EL CAPÍTULO V DEL RICA – RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS) Y CULMINANDO CON LA CELEBRACIÓN CONJUNTA DE LOS TRES SACRAMENTOS: BAUTISMO, CONFIRMACIÓN Y EUCARISTÍA, PREFERENTEMENTE DURANTE LA VIGILIA PASCUAL O EN UNO DE LOS DOMINGOS DE PASCUA. ESTA ES LA FORMA “TIPO” DE ADMINISTRAR LOS SACRAMENTOS A LOS NIÑOS NO BAUTIZADOS CUANDO ERAN PÁRVULOS QUE, DE FORMA PAULATINA, SE DEBE APLICAR EN TODA LA DIÓCESIS A ESTOS CASOS DE NIÑOS QUE SE BAUTIZAN EN LA EDAD ESCOLAR.

98 Según el CIC, la persona que ha cumplido 18 años es mayor, antes de esa edad es menor. El menor, antes de cumplir 7 años, se llama infante y se le considera sin uso de razón; cumplidos los 7 años, se presupone que tiene uso de razón (CIC97§1-2). A su vez el CIC señala que las disposiciones de los cánones sobre el Bautismo de adultos se aplican a todos aquellos que han salido de la infancia y tienen uso de razón (CIC 852).

59. En realidad es un proceso sencillo, en el que se adapta a la realidad delos niños el proceso del catecumenado descrito en el capítulo anterior:

a) Después de un tiempo de Precatecumenado, dedicado al despertar religioso y al primer anuncio de la fe, se celebrará el rito de entrada en el catecumenado.

b) Con esta celebración se inicia el tiempo del catecumenado centrado en la catequesis propia de la Iniciación cristiana, de acuerdo con el itinerario catequético descrito en el capítulo III de las citadas Orientaciones pastorales para la Iniciación Cristiana de niños no bautizados.

c) Cuando ya esté próxima la celebración de los sacramentos de la Iniciación cristiana, los catecúmenos celebrarán los escrutinios. Con estas celebraciones se inicia el tiempo de purificación e iluminación. Dicho tiempo coincide con la Cuaresma que conduce a la Pascua.

D) EN LA VIGILIA PASCUAL SE CELEBRARÁN CONJUNTAMENTE LOS SACRAMENTOS DEL BAUTISMO, DE LA CONFIRMACIÓN Y DE LA EUCARISTÍA. A la celebración de los sacramentos seguirá el tiempo propio de la mistagogia, durante el cual los niños profundizarán en los misterios celebrados, se afianzarán los conocimientos básicos de la fe y se consolidará su vida cristiana con la inserción más plena en la comunidad y con la participación junto a los otros niños ya bautizados en la Eucaristía dominical.

60. CUANDO LOS NIÑOS QUE HAN DE SER BAUTIZADOS EN EDAD ESCOLAR SEAN POCOS PARA FORMAR UN GRUPO DE CATECUMENADO COMO TAL, DE CARA A SU BAUTISMO PUEDEN FORMAR PARTE DE UN GRUPO DE CATEQUESIS DE NIÑOS YA BAUTIZADOS QUE PREPARAN SU PRIMERA COMUNIÓN, PERO SIEMPRE COMO EXCEPCIÓN. En este caso se puede proceder de la forma siguiente:

  • Después de un periodo de catequesis con sus compañeros ya bautizados, durante el cual se han celebrado los ritos propios del catecumenado, RECIBEN EL BAUTISMO Y LA EUCARISTÍA CUANDO SUS COMPAÑEROS YA BAUTIZADOS SON ADMITIDOS A LA PRIMERA COMUNIÓN, PREFERENTEMENTE UN DOMINGO DE PASCUA. SI ESTO NO SE CONSIDERA OPORTUNO, EL NIÑO PUEDE SER BAUTIZADO Y RECIBIR LA EUCARISTÍA EN UNA CELEBRACIÓN CON ESTE FIN, ASISTIENDO TAMBIÉN SUS COMPAÑEROS DE CATEQUESIS. En su día, también podrían participar con todo el grupo en la Misa de la Primera Comunión. PERO EN NINGÚN CASO SE DEBERÁ CONFERIR SÓLO EL BAUTISMO, NI DE MANERA RÁPIDA U OCULTA PARA INCORPORARLO AL GRUPO DE CATEQUESIS DE LOS YA BAUTIZADOS.
  • DESPUÉS DE LA PRIMERA COMUNIÓN, CONTINUARÁ EL PROCESO CATEQUÉTICO CON SUS COMPAÑEROS BAUTIZADOS EN LA INFANCIA HASTA RECIBIR, JUNTO CON ELLOS, EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN Y COMPLETAR DE ESTA MANERA LA INICIACIÓN CRISTIANA, CUIDANDO MANTENER LA UNIDAD ORGÁNICA DE LA INICIACIÓN.



CAPÍTULO IV: INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS BAUTIZADOS EN SU INFANCIA

66. POR PÁRVULOS SE ENTIENDE AQUELLOS QUE, POR NO HABER LLEGADO TODAVÍA A LA EDAD DE LA DISCRECIÓN NO PUEDEN TENER NI EXPRESAR UNA FE PERSONAL.

69. […] LOS PRIMEROS RESPONSABLES DE ESTE PROCESO SON LOS PADRES, CON QUIENES COLABORAN LOS PADRINOS, QUE POR SU IMPORTANTE PAPEL DEBEN SER SERIAMENTE ESCOGIDOS.

Preparación de los padres

75. La duración de esta preparación debe ser suficientemente amplia como para que los padres sepan a qué se comprometen; pero, EN CUALQUIER CASO, PARECE INSUFICIENTE DEDICAR UNA SOLA REUNIÓN.

76. El lugar más idóneo para esta preparación del Bautismo ES LA PARROQUIA A LA QUE PERTENECEN LOS PADRES, incluso cuando por causa justa se celebre en otro lugar.

77. SI LOS PADRES NO ESTÁN DISPUESTOS A NINGÚN TIPO DE PREPARACIÓN, Y NO HAY ESPERANZA FUNDADA DE QUE EL NIÑO VAYA A SER EDUCADO EN LA RELIGIÓN CATÓLICA DEBE DIFERIRSE EL BAUTISMO, haciendo saber la razón a sus padres. Especialmente en estos casos, el sacerdote y los responsables de la preparación pre bautismal han demostrar el rostro maternal de la Iglesia y la sublime dignidad del Bautismo de niños, mediante un cuidadoso diálogo pastoral, evitando cualquier apariencia de inflexibilidad.

78. Como conclusión del diálogo prebautismal, se debe invitar a los padres a que hagan por escrito la solicitud del Bautismo para su hijo, en la que conste su compromiso de educarle convenientemente en la fe cristiana.

Situaciones especiales

a) Padres creyentes con poca práctica religiosa.

79. […] HA DE DARSE UNA ESPERANZA FUNDADA DE QUE LA EDUCACIÓN CRISTIANA ESTARÁ GARANTIZADA, POR ELLOS O POR LOS PADRINOS. SI ESTO NO ES ASÍ, SE PODRÁ DIFERIR EL BAUTISMO SEGÚN LO SEÑALADO EN EL NÚMERO 77.

b) Padres católicos en situación irregular

80. Pueden considerarse dos casos:

1) Padres casados canónicamente anteriormente con otro cónyuge, divorciados y vueltos a casar civilmente. Éstos reconocen su situación irregular pero, a pesar de todo, se sienten católicos. Por eso piden el Bautismo para sus hijos y tienen voluntad sincera de facilitar su posterior educación en la fe católica. Cuando hay constancia de las disposiciones positivas de los solicitantes y está asegurada la educación católica del bautizado, se puede celebrar el Bautismo. […]

2º) Padres casados civilmente o conviviendo habitualmente “more uxorio”.

81. SI DESPUÉS DE ESTE DIÁLOGO PASTORAL, PERSISTEN EN SOLICITAR EL BAUTISMO DE SU HIJO RECHAZANDO EL MATRIMONIO CANÓNICO, Y NO OFRECEN GARANTÍAS SUFICIENTES PARA SU EDUCACIÓN DE LA FE, EL BAUTISMO DEBE SER DIFERIDO

c) Padres no creyentes o no católicos.

82. […] Si hay una promesa formalmente hecha y unas garantías suficientes, como pueden ser la elección de unos padrinos que se ocuparán seriamente de la educación del bautizado, o por el apoyo cierto de una persona cualificada en la comunidad cristiana, NO PUEDE RAZONABLEMENTE RECHAZARSE EL BAUTISMO pues, en definitiva, lo primordial es la salvación del niño. En otro caso no se podría bautizar.

154 CIC 868§1. 2º. A PROPÓSITO DE LAS GARANTÍAS, DEBE ESTIMARSE QUE TODA PROMESA QUE OFREZCA UNA ESPERANZA FUNDADA DE EDUCACIÓN CRISTIANA DE LOS HIJOS MERECE SER CONSIDERADA COMO SUFICIENTE [SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Instrucción Pastoralis actio (30 de mayo de 1980), 31].

83. Puede también darse entre nosotros que PADRES NO CATÓLICOS, PERO CRISTIANOS PERTENECIENTES A OTRAS IGLESIAS O COMUNIDADES CRISTIANAS EN DIÁLOGO ECUMÉNICO CON LA IGLESIA CATÓLICA, SOLICITEN EL BAUTISMO para sus hijos, sobre todo si viven en pueblos alejados de la ciudad y sin relación con ningún ministro de su confesión cristiana. […] Ante esta petición de Bautismo, SE HA DE CONSULTAR A LA CURIA DIOCESANA, pues no todos los casos son iguales ni pueden solucionarse del mismo modo. Dígase lo mismo de las peticiones de Bautismo que puedan hacer los esposos casados en matrimonios mixtos y matrimonios con dispensa de disparidad de cultos.

Elección de padrinos

84. […] La elección de los padrinos, que corresponde a los padres, no puede deberse a razones de compromiso social, sino en cuanto puedan garantizar la perseverancia en la fe y en la vida cristiana de sus ahijados. TÉNGASE UN SOLO PADRINO O UNA SOLA MADRINA, O UNO Y UNA.

85. El párroco y sus colaboradores en la pastoral prebautismal procuren dar a conocer a toda la comunidad parroquial los CRITERIOS ECLESIALES PARA LA ELECCIÓN DE LOS PADRINOS:

  • ELEGIDO POR LOS PADRES O POR QUIENES OCUPAN SU LUGAR O, FALTANDO ÉSTOS, POR EL PÁRROCO O MINISTRO; Y QUE TENGA CAPACIDAD PARA ESTA MISIÓN E INTENCIÓN DE DESEMPEÑARLA;
  • haya cumplido dieciséis años, a no ser que el Obispo diocesano establezca otra edad, O QUE, POR JUSTA CAUSA, EL PÁRROCO O EL MINISTRO CONSIDEREN ADMISIBLE UNA EXCEPCIÓN;
  • sea católico, ESTÉ CONFIRMADO, haya recibido ya el santísimo sacramento de la Eucaristía y LLEVE, AL MISMO TIEMPO, UNA VIDA CONGRUENTE CON LA FE Y CON LA MISIÓN QUE VA A ASUMIR;
  • no esté afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada;
  • no sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar.

CUANDO LA FAMILIA PROPONE COMO PADRINOS A PERSONAS QUE NO CUMPLEN ALGUNO DE ESTOS REQUISITOS PERO QUE NO SE HAN APARTADO DE LA FE CATÓLICA, SE PUEDE PROPONER QUE ACTÚEN COMO TESTIGOS SACRAMENTALES, DESIGNANDO EL PÁRROCO UN PADRINO QUE SÍ LOS CUMPLA Y SEA IDÓNEO PARA COLABORAR EN LA FUTURA EDUCACIÓN CRISTIANA DEL NIÑO

a) Tiempo

86. El día apropiado y significativo para bautizar a los párvulos es también la Vigilia Pascual, y también los domingos de Pascua, la Fiesta del Bautismo del Señor o la Solemnidad de la Santísima Trinidad; SON DÍAS PROPIOS CUALQUIER DOMINGO O LA TARDE DEL SÁBADO, que ya participa de la liturgia del domingo, pascua semanal. Se deben evitar los bautizos durante la Cuaresma, en espera de la noche o el domingo de Pascua, para que se perciba con mayor fuerza la incorporación de los bautizados al Misterio Pascual.

b) Lugar

87. EL LUGAR ORDINARIO DE LA CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO DE UN NIÑO ES LA PARROQUIA A LA QUE PERTENECEN SUS PADRES. Cuando por causa justificada se celebre en otra parroquia, LOS PADRES HAN DE PRESENTAR TESTIMONIO ESCRITO DEL PÁRROCO PROPIO EN EL QUE CONSTE SU ADECUADA PREPARACIÓN Y SU CONFORMIDAD, de manera que ningún sacerdote se preste a un Bautismo sin este beneplácito expreso y sin la preparación debida.

88. La fuente bautismal o baptisterio, […] EN CUANTO SEA POSIBLE, RETÍRENSE LAS PILAS BAUTISMALES DE LOS PRESBITERIOS.

c) Rito del Bautismo

90. La naturaleza del Bautismo y la estructura del rito, por otra parte, exigen la celebración comunitaria. Ésta no se define tanto por el mayor número de bautizados, cuanto por la participación activa de la comunidad parroquial y de la asamblea litúrgica presente. EN CONSECUENCIA, EVÍTENSE LA CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO DE UN SOLO NIÑO POR MERA CONVENIENCIA O RECHAZO DE OTROS PADRES Y SUS HIJOS, Y SEA PRÁCTICA COMÚN LA CELEBRACIÓN CON VARIOS NIÑOS NACIDOS EN EL MISMO O CERCANO MES. Donde haya muchos niños deberán aumentarse los días bautismales para poder desarrollar las celebraciones con toda dignidad. IGUALMENTE, NO SE ESPERE EXCESIVAMENTE A QUE HAYA VARIOS NIÑOS PARA CELEBRAR EL BAUTISMO.

94. Desde el momento de la celebración del bautismo del niño hasta que comience propiamente el catecumenado postbautismal, debe continuar la relación pastoral de la comunidad parroquial con la familia del niño ya bautizado, mediante encuentros del sacerdote, los catequistas u otros fieles laicos responsables de la pastoral familiar o prebautismal con los padres, en diferentes ocasiones que manifiesten cercanía con la familia, como por ejemplo: celebraciones comunitarias especiales como la Fiesta de la Presentación del Señor, la felicitación en el aniversario de la boda de los padres o del bautismo del niño, la entrega a los padres del texto Los Primeros Pasos en la Fe alrededor de los tres años del niño, etc. De esta manera, se les ayudará a que alienten en sus hijos el despertar religioso, para el que es lugar insustituible la familia.

172. SERÍA MUY INTERESANTE INTRODUCIR EN NUESTRAS PARROQUIAS LA COSTUMBRE DE ENTREGAR A CADA MATRIMONIO, EL DÍA DE SU BODA, EL LIBRO DE FAMILIA CATÓLICA (PUBLICADO EN EDICE), DONDE EL PÁRROCO PUEDE IR ANOTANDO CONVENIENTEMENTE LA RECEPCIÓN DE LOS SACRAMENTOS DE CADA UNO DE LOS HIJOS.

a) Itinerario sin interrupción hasta completar la Iniciación cristiana

95. Cuando el niño llega a la edad de la discreción, debe comenzar lo que se puede denominar el itinerario deseable para la Iniciación cristiana de niños bautizados en su primera infancia, […]

96. DENTRO DE ESTE ITINERARIO TÍPICO, EL PROCESO CATEQUÉTICO EMPIEZA EN EL UMBRAL DE LA EDAD DE LA DISCRECIÓN, ENTRE LOS 6 Y 7 AÑOS Y CONCLUYE EN LA PREADOLESCENCIA, EN TORNO A LOS 14 AÑOS. CONSISTE EN UN ITINERARIO COMPLETO Y CONTINUADO, EN EL QUE SE INTEGREN CON ACIERTO LAS DIVERSAS ETAPAS DEL CAMINO DE LA FE, QUE HA DE LLEVARSE ADELANTE SIN INTERRUPCIÓN, NO SEGÚN EL MODELO ESCOLAR, SINO COMO UN VERDADERO CATECUMENADO POR ETAPAS179. ESTE ITINERARIO CONFORMA EL PROCESO ORDINARIO Y NORMATIVO QUE HAN OFRECER TODAS LAS PARROQUIAS PARA LA INICIACIÓN CRISTIANA.

97. La realización de este itinerario requerirá, ciertamente, adoptar nuevos métodos pedagógicos. SERÁ DE INESTIMABLE AYUDA EL CATECISMO DE INFANCIA JESÚS ES EL SEÑOR, EN VIGOR EN NUESTRA IGLESIA DE TOLEDO, que tiene precisamente el carácter de un catecismo de Iniciación. A éste seguirá un segundo catecismo que la Comisión Episcopal de Catequesis de la CEE está preparando para la edad de 10-11 años en adelante y que será muy útil para la etapa de este itinerario que conduce a la Confirmación.

B) ITINERARIO DE ADOLESCENTES Y JÓVENES QUE HAN RECIBIDO LA PRIMERA COMUNIÓN SIN HABER SIDO CONFIRMADOS.

99. Muchos adolescentes y jóvenes interrumpieron el proceso de Iniciación tras la Primera Comunión, y es preciso convocarlos a un catecumenado en el que reciban el sacramento de la Confirmación y completen su Iniciación cristiana.

100. […] CONVOCAR A LOS ADOLESCENTES Y JÓVENES DE 14 AÑOS EN ADELANTE QUE SE ENCUENTREN EN ESA SITUACIÓN.

101. También en este caso, la preparación a la recepción del sacramento de la Confirmación se debe concebir como un catecumenado postbautismal en el que los adolescentes y jóvenes reavivan la fe que recibieron por el Bautismo para, mediante la catequesis, hacerla progresar hasta una madura profesión de fe adecuada a su edad y culminar la gracia bautismal con el don de la Confirmación. Por tanto, ESTARÁ ARTICULADO, COMO EL ITINERARIO TIPO, POR DIVERSAS ETAPAS QUE, JALONADAS POR LOS CORRESPONDIENTES RITOS LITÚRGICOS, ayudarán a un progreso gradual.

103. En el catecumenado propiamente dicho, la propuesta educativa en la fe no se puede quedar en el nivel teórico, sino que es toda una Iniciación a la vida, en la que juega un papel muy importante elementos como la celebración de la fe, la experiencia de la oración, la vivencia comunitaria, la actividad caritativa, la educación afectivo sexual y la formación moral. Por ello, junto a la catequesis sistemática, se cuidará el acompañamiento personal, así como los encuentros-convivencias, la participación en alguna experiencia de voluntariado y los testimonios sobre las distintas vocaciones que se dan en la Iglesia y a las que ellos deben sentirse invitados, para discernir cuál será la suya propia. Igualmente, importante es ayudarles a frecuentar el Sacramento de la Penitencia, donde junto a la experiencia sanadora de la misericordia de Dios, los adolescentes y jóvenes pueden crecer en la recta formación de su conciencia moral.

104. Durante este proceso debe estar presente el discernimiento en los diferentes grados y etapas. Finalmente, al concluir el proceso se debe discernir si cada candidato reúne las condiciones adecuadas de maduración en la fe y de compromiso activo en la Iglesia. De forma similar a como ocurría en el catecumenado bautismal antiguo, en el que se le podía indicar al candidato que todavía no estaba suficientemente preparado para recibir el don de Dios.

105. Los puntos de referencia o los criterios para discernir si los confirmandos indican con su vida SI ESTÁN PREPARADOS PARA RECIBIR ESTE SACRAMENTO PUEDEN SER:

  • Gesto voluntario de inscribirse personalmente en un grupo de preparación.
  • Permanencia en el grupo de catequesis de modo continuo y no errátil.
  • Petición formal del sacramento al avanzar el proceso de preparación.
  • Participación habitual en la celebración de la Eucaristía dominical.
  • Cierta práctica de oración como trato con Cristo personalmente, que dará al confirmando descubrir un Dios cercano, vivo, que nos habla en Cristo.
  • Conciencia de pertenecer a la comunidad eclesial.
  • Conocer los contenidos adecuados de la fe cristiana, para entenderse como discípulo de Cristo.
  • Comportamiento coherente tanto existencial como eclesial y social.

183 Como sintetiza el Catecismo de la Iglesia Católica: El candidato a la Confirmación que ya ha alcanzado el uso de razón debe profesar la fe, estar en estado de gracia, tener la intención de recibir el sacramento y estar preparado para asumir su papel de discípulo y de testigo de Cristo, en la comunidad eclesial y en los asuntos temporales (CCE 1319).

106. El sacramento de la Confirmación se recibirá en el último año del proceso, pero antes de que éste concluya, de manera que pueda haber un tiempo de catequesis mistagógica que fortalezca al mismo tiempo el propósito de la perseverancia y facilite la incorporación a grupos y movimientos juveniles. EL ITINERARIO CATEQUÉTICO DE LOS QUE INTERRUMPIERON LA INICIACIÓN CRISTIANA Y LA COMPLETAN EN SU ADOLESCENCIA O JUVENTUD NO DURARÁ MENOS DE DOS AÑOS.

c) Itinerario de adultos

107. OTRO ITINERARIO POSIBLE ES EL QUE CONDUCE A ADULTOS (A PARTIR DE LOS 21 AÑOS) A COMPLETAR SU INICIACIÓN CRISTIANA Y RECIBIR EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN Y, EN SU CASO, DE LA EUCARISTÍA.

108. Este catecumenado postbautismal de adultos seguirá las pautas del Cap. IV del RICA (RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS). […] SI EL PROCESO SE INTERRUMPIÓ DESPUÉS DE RECIBIR LA PRIMERA COMUNIÓN, ESTE CATECUMENADO TENDRÁ APROXIMADAMENTE LA DURACIÓN DE UN AÑO LITÚRGICO, DENTRO DEL CUAL RECIBIRÁN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.

La Primera Comunión en el conjunto de la Iniciación cristiana

124. Benedicto XVI afirma en la Exhortación Apostólica Postsinodal Sacramentum Caritatis: Quisiera subrayar la importancia de la Primera Comunión. Para muchos fieles este día queda grabado en la memoria, con razón, como el primer momento en que, aunque de modo todavía inicial, se percibe la importancia del encuentro personal con Jesús. La pastoral parroquial debe valorar adecuadamente esta ocasión tan significativa.

125. Para que pueda administrarse la santísima Eucaristía a los niños, se requiere que tengan suficiente conocimiento y hayan recibido una preparación cuidadosa, de manera que entiendan el misterio de Cristo en la medida de su capacidad, y puedan recibir el Cuerpo del Señor con fe y devoción. Por tanto, antes de que un niño sea admitido al banquete eucarístico se requerirá un verdadero discernimiento acerca de la asimilación de aspectos fundamentales de su educación en la fe:

  • La participación del niño en la sesión catequética semanal.
  • El conocimiento y aceptación, a su nivel, del Símbolo de la fe católica.
  • La iniciación en la oración y en la liturgia de la Iglesia, especialmente en la Misa dominical.
  • Esfuerzo por un comportamiento cristiano coherente, mediante la formación de su conciencia moral.
  • Deseo personal y gozoso de recibir a Jesús sacramentado y de pertenecer a la Iglesia.

La Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: «nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar» (san Ireneo). Por tanto, los niños admitidos a la Primera Comunión deben tener claro que la Eucaristía es fuente y cima de toda la vida cristiana.

126. En el conjunto de la catequesis de la Iniciación cristiana es básica una verdadera introducción y un cierto hábito de asistencia a la celebración eucarística, sobre todo la del domingo. La celebración de la Misa en el día del Señor, el domingo, es una seña de identidad de ser cristiano y de pertenecer a la Iglesia Católica. Si bien toda la comunidad parroquial tiene que contribuir a esta tarea de iniciar en la Misa dominical a los niños, es especial responsabilidad de los padres cuidar este aspecto en la educación en la fe de sus hijos.

127. A este aspecto han de unirse otros como la catequesis familiar, que reviste, a su vez, distintas modalidades ya presentes en nuestras parroquias. En general, esta preparación para el gran encuentro con Jesucristo Eucaristía, que es la Primera Comunión, requiere que los padres se preparen al ritmo de los niños. En este sentido, la comunidad parroquial tiene ante sí un reto importante.

130. Para un cristiano, el Sacramento de la Penitencia es el camino ordinario para obtener el perdón y la remisión de sus pecados graves cometidos después del Bautismo. Según la tradición genuina de la Iglesia, que además es norma, LOS NIÑOS QUE VAN A RECIBIR LA PRIMERA COMUNIÓN HAN DE REALIZAR PREVIAMENTE SU PRIMERA CONFESIÓN SACRAMENTAL.

132. Corresponde también al párroco vigilar para que no reciban la santísima Eucaristía los niños que aún no han llegado al uso de la razón o a los que no juzgue suficientemente dispuestos. Teniendo esto en cuenta, EN NUESTRA DIÓCESIS SE HA DETERMINADO QUE LOS NIÑOS COMULGUEN POR PRIMERA VEZ EN TORNO A LOS 8 Ó 9 AÑOS, DESPUÉS DE COMPLETAR SATISFACTORIAMENTE AL MENOS DOS AÑOS DE CATEQUESIS. No se puede dar prioridad a meras conveniencias sociales o de otro tipo por delante del crecimiento en la fe y en la vida cristiana de los niños. Por eso, no es motivo suficiente para adelantar la Primera Comunión el que un hermano mayor comulgue ese año, y así conseguir una celebración única para los dos hermanos.


ANEXO

A. PROPUESTA DE CELEBRACIONES DE RITOS Y ENTREGAS CON LOS NIÑOS BAUTIZADOS

En estas celebraciones litúrgicas se invita a padres, padrinos, abuelos, hermanos y demás familiares:

  • En el año de recepción del Bautismo o al año siguiente, el 2 de febrero (Fiesta de la Presentación del Señor) o el domingo siguiente, realizar con los niños y sus madres la presentación a la Virgen.
  • En torno a los 3 años del niño, convocatoria a los padres para presentarles el texto “Los primeros pasos en la fe” de la Subcomisión de Catequesis de la CEE.
  • Al inicio de la catequesis (6-7 años) se hace el Rito del Effetá, aunque ya se haya realizado en el Bautismo.
  • En el primer año de la catequesis, durante el tiempo de Cuaresma, Renovación de las promesas bautismales.
  • Con la primera confesión, se les hace la entrega y la imposición de la cruz.
  • En el segundo año de catequesis se hace la entrega del Evangelio.
  • En torno a los diez años se les entrega el Padrenuestro.
  • En torno a los once-doce años se les entrega el Símbolo de la fe.
  • En la celebración del sacramento de la confirmación se les entrega la luz.
  • Celebración de la entrega del Decálogo.

B) PROPUESTA DE CELEBRACIONES LITÚRGICAS CON ADULTOS Y CON LOS NIÑOS NO BAUTIZADOS EN SU INFANCIA

Primer año:

  • Inicio septiembre-octubre: Precatecumenado.
  • Adviento: Rito de entrada en el catecumenado. Signación en la frente. Entrega del Evangelio (Celebración diocesana, presidida por el Obispo).
  • Cuaresma: Bendición de catecúmenos. Presentación a la comunidad cristiana.

Segundo año:

  • Adviento: Bendición de los catecúmenos y exorcismos.
  • Cuaresma: Primer domingo -> Rito de elección e inscripción del nombre. Unción prebautismal / Escrutinios (domingos III, IV, V) -> entrega del Credo y del Padre nuestro.
  • Pascua: Sacramentos de la Iniciación cristiana y tiempo de la mistagogia. Catequesis presacramental sobre el sacramento de la Penitencia y su celebración. En este tiempo del neofitado se sientan para la celebración de la Eucaristía en lugar preferente; en Pentecostés, se sientan ya con todos.



DURACIÓN DE LOS PROCESOS CATEQUÉTICOS ESTABLECIDOS POR EL DIRECTORIO.

63 OPC 29: De conformidad con el Código de Derecho Canónico pueden establecerse de un modo más concreto como destinatarios del catecumenado: -Los adultos mayores de dieciocho años; -Los adolescentes jóvenes entre los trece y los dieciocho años; -Los niños entre los siete y los doce años (en nota remite a CIC 97 y 852).

49. Quinto. En ocasiones, los novios que solicitan el sacramento del Matrimonio provienen de una mentalidad un tanto alejada de la Iglesia y no es infrecuente que incluso sean bautizados que no han completado su Iniciación cristiana. Por esta razón, SERÍA DESEABLE INTRODUCIR LA CLAVE CATECUMENAL EN SU PREPARACIÓN PREMATRIMONIAL Y, EN SU CASO, PROPONERLES COMPLETAR SU INICIACIÓN SIGUIENDO LAS INDICACIONES DEL CAP. IV DEL RICA

CAPÍTULO III: INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS NO BAUTIZADOS EN SU INFANCIA

57. El grupo catecumenal tiene una importante función en el proceso de educación en la fe como una experiencia de comunidad y una forma de participación en la vida eclesial. CUANDO EL NÚMERO DE NIÑOS SIN BAUTIZAR ES SUFICIENTEMENTE AMPLIO, SE PUEDE FORMAR UN GRUPO CATECUMENAL HOMOGÉNEO. PERO LO NORMAL ES QUE LA FORMACIÓN CATEQUÉTICA SE LLEVE A CABO EN EL GRUPO CON SUS COMPAÑEROS YA BAUTIZADOS, HACIENDO QUE EL ITINERARIO SEGUIDO CON ÉSTOS RESPONDA TAMBIÉN A LOS OBJETIVOS PROPIOS DE LA INICIACIÓN Y REFORZANDO TODO EL PROCESO CON REUNIONES Y OTROS ENCUENTROS ESPECÍFICOS CUANDO SEAN NECESARIOS.

60. CUANDO LOS NIÑOS QUE HAN DE SER BAUTIZADOS EN EDAD ESCOLAR SEAN POCOS PARA FORMAR UN GRUPO DE CATECUMENADO COMO TAL, DE CARA A SU BAUTISMO PUEDEN FORMAR PARTE DE UN GRUPO DE CATEQUESIS DE NIÑOS YA BAUTIZADOS QUE PREPARAN SU PRIMERA COMUNIÓN, PERO
SIEMPRE COMO EXCEPCIÓN. En este caso se puede proceder de la forma siguiente:

  • Después de un periodo de catequesis con sus compañeros ya bautizados, durante el cual se han celebrado los ritos propios del catecumenado, RECIBEN EL BAUTISMO Y LA EUCARISTÍA CUANDO SUS COMPAÑEROS YA BAUTIZADOS SON ADMITIDOS A LA PRIMERA COMUNIÓN, PREFERENTEMENTE UN DOMINGO DE PASCUA. SI ESTO NO SE CONSIDERA OPORTUNO, EL NIÑO PUEDE SER BAUTIZADO Y RECIBIR LA EUCARISTÍA EN UNA CELEBRACIÓN CON ESTE FIN, ASISTIENDO TAMBIÉN SUS COMPAÑEROS DE CATEQUESIS. En su día, también podrían participar con todo el grupo en la Misa de la Primera Comunión. PERO EN NINGÚN CASO SE DEBERÁ CONFERIR SÓLO EL BAUTISMO, NI DE MANERA RÁPIDA U OCULTA PARA INCORPORARLO AL GRUPO DE CATEQUESIS DE LOS YA BAUTIZADOS.
  • DESPUÉS DE LA PRIMERA COMUNIÓN, CONTINUARÁ EL PROCESO CATEQUÉTICO CON SUS COMPAÑEROS BAUTIZADOS EN LA INFANCIA HASTA RECIBIR, JUNTO CON ELLOS, EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN Y COMPLETAR DE ESTA MANERA LA INICIACIÓN CRISTIANA, CUIDANDO MANTENER LA UNIDAD ORGÁNICA DE LA INICIACIÓN.

CAPÍTULO IV: INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS BAUTIZADOS EN SU INFANCIA

a) Itinerario sin interrupción hasta completar la Iniciación cristiana

95. Cuando el niño llega a la edad de la discreción, debe comenzar lo que se puede denominar el itinerario deseable para la Iniciación cristiana de niños bautizados en su primera infancia, […]

96. DENTRO DE ESTE ITINERARIO TÍPICO, EL PROCESO CATEQUÉTICO EMPIEZA EN EL UMBRAL DE LA EDAD DE LA DISCRECIÓN, ENTRE LOS 6 Y 7 AÑOS Y CONCLUYE EN LA PREADOLESCENCIA, EN TORNO A LOS 14 AÑOS. CONSISTE EN UN ITINERARIO COMPLETO Y CONTINUADO, EN EL QUE SE INTEGREN CON ACIERTO LAS DIVERSAS ETAPAS DEL CAMINO DE LA FE, QUE HA DE LLEVARSE ADELANTE SIN INTERRUPCIÓN, NO SEGÚN EL MODELO ESCOLAR, SINO COMO UN VERDADERO CATECUMENADO POR ETAPAS179. ESTE ITINERARIO CONFORMA EL PROCESO ORDINARIO Y NORMATIVO QUE HAN OFRECER TODAS LAS PARROQUIAS PARA LA INICIACIÓN CRISTIANA.

97. La realización de este itinerario requerirá, ciertamente, adoptar nuevos métodos pedagógicos. SERÁ DE INESTIMABLE AYUDA EL CATECISMO DE INFANCIA JESÚS ES EL SEÑOR, EN VIGOR EN NUESTRA IGLESIA DE TOLEDO, que tiene precisamente el carácter de un catecismo de Iniciación. A éste seguirá un segundo catecismo que la Comisión Episcopal de Catequesis de la CEE está preparando para la edad de 10-11 años en adelante y que será muy útil para la etapa de este itinerario que conduce a la Confirmación.

b) Itinerario de adolescentes y jóvenes que han recibido la Primera Comunión sin haber sido confirmados.

99. Muchos adolescentes y jóvenes interrumpieron el proceso de Iniciación tras la Primera Comunión, y es preciso convocarlos a un catecumenado en el que reciban el sacramento de la Confirmación y completen su Iniciación cristiana.

100. […] CONVOCAR A LOS ADOLESCENTES Y JÓVENES DE 14 AÑOS EN ADELANTE QUE SE ENCUENTREN EN ESA SITUACIÓN.

101. También en este caso, la preparación a la recepción del sacramento de la Confirmación se debe concebir como un catecumenado postbautismal en el que los adolescentes y jóvenes reavivan la fe que recibieron por el Bautismo para, mediante la catequesis, hacerla progresar hasta una madura profesión de fe adecuada a su edad y culminar la gracia bautismal con el don de la Confirmación. Por tanto, ESTARÁ ARTICULADO, COMO EL ITINERARIO TIPO, POR DIVERSAS ETAPAS QUE, JALONADAS POR LOS CORRESPONDIENTES RITOS LITÚRGICOS, ayudarán a un progreso gradual.

103. En el catecumenado propiamente dicho, la propuesta educativa en la fe no se puede quedar en el nivel teórico, sino que es toda una Iniciación a la vida, en la que juega un papel muy importante elementos como la celebración de la fe, la experiencia de la oración, la vivencia comunitaria, la actividad caritativa, la educación afectivo sexual y la formación moral. Por ello, junto a la catequesis sistemática, se cuidará el acompañamiento personal, así como los encuentros-convivencias, la participación en alguna experiencia de voluntariado y los testimonios sobre las distintas vocaciones que se dan en la Iglesia y a las que ellos deben sentirse invitados, para discernir cuál será la suya propia. Igualmente, importante es ayudarles a frecuentar el Sacramento de la Penitencia, donde junto a la experiencia sanadora de la misericordia de Dios, los adolescentes y jóvenes pueden crecer en la recta formación de su conciencia moral.

106. El itinerario catequético de los que interrumpieron la Iniciación cristiana y la completan en su adolescencia o juventud no durará menos de dos años.

107. Otro itinerario posible es el que conduce a adultos (A PARTIR DE LOS 21 AÑOS) a completar su Iniciación cristiana y recibir el sacramento de la Confirmación y, en su caso, de la Eucaristía

108. Este catecumenado postbautismal de adultos seguirá las pautas del Cap. IV del RICA. […] SI EL PROCESO SE INTERRUMPIÓ DESPUÉS DE RECIBIR LA PRIMERA COMUNIÓN, ESTE CATECUMENADO TENDRÁ APROXIMADAMENTE LA DURACIÓN DE UN AÑO LITÚRGICO, DENTRO DEL CUAL RECIBIRÁN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.

130. Para un cristiano, el Sacramento de la Penitencia es el camino ordinario para obtener el perdón y la remisión de sus pecados graves cometidos después del Bautismo. Según la tradición genuina de la Iglesia, que además es norma219, LOS NIÑOS QUE VAN A RECIBIR LA PRIMERA COMUNIÓN HAN DE REALIZAR PREVIAMENTE SU PRIMERA CONFESIÓN SACRAMENTAL.

132. Corresponde también al párroco vigilar para que no reciban la santísima Eucaristía los niños que aún no han llegado al uso de la razón o a los que no juzgue suficientemente dispuestos. Teniendo esto en cuenta, EN NUESTRA DIÓCESIS SE HA DETERMINADO QUE LOS NIÑOS COMULGUEN POR PRIMERA VEZ EN TORNO A LOS 8 Ó 9 AÑOS, DESPUÉS DE COMPLETAR SATISFACTORIAMENTE AL MENOS DOS AÑOS DE CATEQUESIS. No se puede dar prioridad a meras conveniencias sociales o de otro tipo por delante del crecimiento en la fe y en la vida cristiana de los niños. Por eso, no es motivo suficiente para adelantar la Primera Comunión el que un hermano mayor comulgue ese año, y así conseguir una celebración única para los dos hermanos.


*** El texto descrito en este apartado, se corresponde a un extracto del Directorio Diocesano para la Iniciación Cristiana de la Archidiócesis de Toledo ***


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