…DE SANTA BÁRBARA, NUESTRA PATRONA

Santa Bárbara era una mujer inteligente, hija de Dióscoro, un rico hombre pagano. Ella se consagró al estudio de las artes liberales desde joven y se cuestionó el paganismo imperante de su época por iniciativa propia, por lo que decidió escribir una carta para resolver sus inquietudes religiosas a Orígenes, a espaldas de su padre, y este impresionado, envió a su discípulo Valentín a Nicomedia, quien la instruyó en el Catecismo para que finalmente se pudiera convertir a esta fe.
En los textos la describen como una joven hermosa a la que no le faltaban pretendientes, pero que decidió permanecer vírgen para consagrarse a Dios. Su padre, celoso de que estos hombres pudieran ver su belleza, mandó construir una torre para encerrarla. Durante un viaje de Dióscoro, Bárbara ordenó a los obreros que abrieran una tercera ventana en la torre, donde antes sólo había dos, para honrar a la Santísima Trinidad. Su padre, enfadado por su decisión de convertirse al cristianismo, intentó matarla, pero una piedra se desprendió, escondiendo y transportando a Bárbara hasta la montaña de forma milagrosa.
Bárbara fue delatada a su padre por dos pastores del escondite donde se encontraba, por lo que Dióscoro la arrastró de los cabellos hasta la torre y la denunció ante el gobernador Marcial, quién ordenó toturarla por negarse a adorar a los ídolos paganos, siendo azotada.
Bárbara fue encerrada antes de decidir su destino final, pero en la celda se le apareció Jesucristo, que curó todas sus heridas. Cuando al día siguiente, Marcial vio que no tenía ningún rastro de las torturas, ordenó que le quemaran el cuerpo con velas y que le cercenaran los pechos con una espada, para que después fuera exhibida por las calles de la ciudad desnuda, al tiempo que era azotada. Pero, un ángel bajó del cielo y la cubrió con un manto blanco para evitar su humillación. Finalmente, Marcial mandó que fuera ejecutada y su padre pidió permiso para ser él mismo quien lo hiciera. Justo antes de ser decapitada, Bárbara se puso a orar y a pedir misericordia ante Dios para sus torturadores. Tras decapitarla, su padre fue fulminado por un rayo y no quedó rastro de su cuerpo.
Durante la Edad Media y en épocas posteriores, surgió la devoción a Santa Bárbara. Su atributo más característico es la torre con tres ventanas donde ella fue encerrada. También se la representa con una palma, por ser mártir, con una corona y una iNdumentaria suntuosa por ser de la nobleza, leyendo un libro que tienen en sus manos, por ser una mujer culta y erudita, y con una espada, por ser decapitada.
Fuentes:
IPARRAGUIRRE MARTÍNEZ, Jon (2023): «Santa Barbara de Nicomedia», Base de datos digital de iconografía medieval. Universidad Complutense de Madrid. En línea: https://www.ucm.es/bdiconografiamedieval/santatebarbara